En este momento hay muchísimas personas que realmente no se ven obesas, sólo un poco “rellenitas” o “flojas”, pero no tan grandes y redondas. Sin embargo, al hacerse una evaluación de composición corporal descubren que tienen altísimos porcentajes de grasa corporal que corresponden a grados de obesidad I y II. En la mayoría de estos casos se debe a este fenómeno que se llama sobrepeso sarcopénico. En pocas palabras: falta de músculo.
Esto se da mucho en adultos mayores o mujeres que han tenido uno o más embarazos, pero también se llega a dar en gente muy sedentaria e inactiva que además tiene malos hábitos de alimentación. La combinación de una alimentación con exceso de grasas y carbohidratos, y deficiencia de proteínas buenas y otros nutrientes, van causando que el cuerpo se “coma” y desgaste la masa muscular, y vaya llenando esos vacíos con grasa.

El músculo es reemplazado por grasa, por eso se nota menos
En el caso de los embarazos, el cuerpo utiliza gran parte de los nutrientes que recibe en la formación del bebé. Si la alimentación es deficiente en proteína, el cuerpo para completar la función comienza el desgaste muscular.
Este tipo de sobrepeso es peligroso porque no se nota a simple vista el verdadero estado en el que está el organismo: como no es tan obvio e incluso el número de kilos de peso no se ve muy anormal, estas personas no saben que tiene niveles preocupantes de grasa y son candidatos a enfermedades graves. Claro, el exceso de grasa no se les nota tanto porque casi todo lo que se ve es pura grasa!
Es necesario que nos hagamos evaluaciones completas de composición corporal, no sólo medir los kilos en una báscula. Tenemos que saber cuál es nuestro porcentaje de grasa y monitorearlo cada cierto tiempo.
En estos casos es necesario reforzar la alimentación con el fin de deshacerse de esa grasa, al mismo tiempo que se vuelven a llenar los vacíos con masa muscular. Los seres humanos estamos compuestos principalmente de proteína, o sea que hay que aumentar el consumo de proteína saludable. Yo recomiendo la proteína aislada de soya. Esto, sumado a un programa de nutrición balanceado, mucha agua y ejercicio regular, hace que el cuerpo vuelva a formar el músculo que necesita y la grasa que no queremos se pierda. No se preocupen: es normal que al principio los kilos suban porque la proteína aumenta la formación de músculo y éstos tienen más peso, pero la grasa irá desapareciendo y se llega a un balance saludable: delgados pero con buena masa muscular.
eso, además del colesterol y el azúcar en la sangre… es que ser flaco no significa estar saludable…
Exacto, por eso no hay que guiarse sólo con la báscula o calculando el índice de masa corporal porque eso no nos dice todo. Hay que cuidarse aunque uno se sienta flaco.